sábado, 4 de octubre de 2014

Un pulso al fracaso

En esta actividad se pretende tratar de concretar alguna de las funciones docentes que recogen tanto la LOE como la LOMCE en su artículo 91 tras visionar el vídeo “Un pulso al fracaso” emitido por Documentos TV el 16 de Enero de 2010.
Según el Artículo 91 de la LOE y de la LOMCE, que habla sobre las funciones del profesorado:
   1. Las funciones del profesorado son, entre otras, las siguientes: 
a) La programación y la enseñanza de las áreas, materias y módulos que tengan encomendados. 
b) La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, así como la evaluación de los procesos de enseñanza. 
c) La tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias. 
d) La orientación educativa, académica y profesional de los alumnos, en colaboración, en su caso, con los servicios o departamentos especializados. 
e) La atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del alumnado. 
f) La promoción, organización y participación en las actividades complementarias, dentro o fuera del recinto educativo, programadas por los centros. 
g) La contribución a que las actividades del centro se desarrollen en un clima de respeto, de tolerancia, de participación y de libertad para fomentar en los alumnos los valores de la ciudadanía democrática. 
h) La información periódica a las familias sobre el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas, así como la orientación para su cooperación en el mismo. 
i) La coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección que les sean encomendadas. 
j) La participación en la actividad general del centro. 
k) La participación en los planes de evaluación que determinen las Administraciones educativas o los propios centros. 
l) La investigación, la experimentación y la mejora continua de los procesos de enseñanza correspondiente. 
   2. Los profesores realizarán las funciones expresadas en el apartado anterior bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo.
Una vez visto lo que dice la ley, me centraré en lo que opino del vídeo “Un pulso al fracaso”.

Comenzaré diciendo que estoy de acuerdo con lo que se dice en el vídeo y que creo que se dicen y se hacen (que es lo que de verdad tiene fuerza) cosas realmente importantes.



La fundación Tomillo es una ONG que actúa a través de varias áreas operativas:
·        Infancia, Adolescencia y Familia.
Trabajando desde la primera infancia en la prevención de futuras situaciones de fraca­so escolar, a través de pautas educativas basadas en un modelo sistémico e integrador, donde la familia y la escuela, componentes indispensables para el desarrollo del menor, actúen juntos.
·        Formación.
Apoyar a los menores y adolescentes  en la mejora del rendimiento escolar y prevenir el abandono prematuro en las aulas es una prioridad, para ello cuentan con el apoyo del entorno familiar y escolar.
·        Orientación, Intermediación Social y Laboral.
El área de orientación laboral en coordinación con el área de formación, diagnostica el grado de empleabilidad de los jóvenes y/o las personas desempleadas, desarrollando un itinerario personalizado de formación -reglada, ocupacional o especializada- y de inserción sociolaboral
·        Emprendimiento.
·        Desarrollo Comunitario.
Mayores y jóvenes de procedencias y culturas distintas participan en el desarrollo de su comunidad, favoreciendo su integración. En ocasiones se convierten en prestadores de servicios a personas del barrio, adquiriendo nuevas habilidades sociales, mejorando su autoestima y convirtiéndose en ciudadanos comprometidos.
·        Empresas de Inserción Laboral
·        Asesoría y Proyectos Sociales
·        Investigación Económica.
A través del Centro de Estudios Económicos Tomillo, realizan proyectos de investigación económica y social que sirven de orientación a las Administraciones Públicas y entidades no lucrativas en la toma de decisiones y en la elaboración de políticas.
·        Formación para el Desarrollo Personal.
En el Centro Abierto Tomillo imparten cursos de formación, abiertos al público, para todos aquellos interesados en el crecimiento personal y en la mejora de sus relaciones humanas, sociales o de trabajo. También ofrecen cursos específicos para maestros, educadores y profesionales del tercer sector.

Me ha parecido clave algo que se destaca en el vídeo sobre la fundación, se dice que es una fundación pensada por y para el barrio. Parece una obviedad, pero a veces se olvida que los destinatarios también deben de ser partícipes para que este tipo de iniciativas tengan éxito.


Me gustaría tomar prestadas algunas de las palabras que Luis María López-Aranguren, director de actividades pedagógicas dice en el vídeo:

“Cuando llegan estos chavales han tenido unas experiencias bastante malas en su trayectoria escolar, por distintas circunstancias; y no buscamos culpables, simplemente ha pasado. (…) Son chavales con unas ganas inmensas de poder demostrar que son capaces. Lo que hay que demostrarles es que tú no eres el enemigo, que ellos son capaces y que crees en ellos”

Volviendo sobre el objeto de esta actividad, el propio Luis María López-Aranguren lo comenta en el vídeo: “El sistema en sus enunciados sobre leyes generales te está diciendo siempre que procura las actitudes, los desarrollos personales… pero luego en su realidad cada profesor está agobiado por los contenidos.”
Las leyes sobre educación hablan de la tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje, la atención al desarrollo afectivo, social y moral del alumnado, la contribución a que las actividades del centro se desarrollen en un clima de respeto, de tolerancia, de participación… como funciones del profesorado; pero, habitualmente, no se facilita que los profesores puedan desarrollar estas labores.
Los profesores de estos centros saben que el individuo importa más que los objetivos. El alumno no es el temario. Aunque eso suponga ir contracorriente.

Otra de las acciones importantes del sistema educativo en los centros de la fundación Tomillo es la puesta en común de los objetivos de los educadores, que deben estar siempre bajo el estímulo de conseguir todos los días un pequeño milagro: olvidar el pasado de los chicos y poner en sus manos la posibilidad de soñar.
Destaco algunas de las palabras de Luis María López-Aranguren en esa puesta en común: “lo básico son los chavales que han llegado y nosotros, que somos un equipo de educadores con un proyecto educativo. (…) Socialmente tenemos prohibido pensar algunas cosas para estos alumnos, ellos vienen de fracasar, de los adultos que les hemos dicho ‘no servís para esto’. A nosotros se nos pone aquí para devolver a estos chavales todas sus posibilidades íntegras. La lógica social nos dice ‘oye, bajad las expectativas con estos chavales: si saben leer y escribir, aprenden un oficio y si sacan un graduado escolar; daos por satisfechos, ya está bien’. Las limitaciones están en nuestro coco. La igualdad de oportunidades significa la equidad, que es innegociable. La equidad es que aquellos que menos han tenido, para llegar a ser iguales con los otros, hay que darles mucho más. Por qué vas a negar un recurso de primer orden a quien más los necesita para equiparar su igualdad. Porque todo es posible si nosotros nos creemos que es posible. Tenemos que ser auténticamente camicaces, soñar, no tener límites; esa es la magia docente.”

En el vídeo se dice que los chicos tienen constantemente instantáneas de sí mismos siendo útiles. Tienen una imagen de ellos haciendo cosas que hace menos de un año hubieran sido inimaginables. Con todo esto, los adolescentes, empiezan a tener pruebas palpables de que pueden, empiezan a tener referencias positivas sobre sí mismos, quizás las primeras en su vida.
Una de las herramientas que se usa para conseguir esto es que los muchachos realizan voluntariado para enseñar informática a adultos del barrio. Esto hace que se sientan capaces de enseñar a otros, que desarrollen su paciencia y que se pongan en el lugar de quienes les intentan enseñar a ellos.


En los centros de la fundación Tomillo también saben lo importante que es escuchar a los alumnos y para reforzar esto tienen tutorías individuales con ellos.
En el vídeo Odei, uno de los alumnos, comenta que encontraba aburrido sentarse en un pupitre para escuchar a quien nunca le escuchaba a él.

Me ha gustado mucho que en el vídeo se destacaran las opiniones de los alumnos y que ellos hablaran a cámara contando cómo perciben ellos las cosas. Yo he aprendido mucho y me he cuestionado mucho al escucharles. Entre los comentarios que ellos hacen destacaría lo que dice Ainara cuando le preguntan qué es para ella un estudiante fracasado: “que pasa de estudiar. Que no lo quiere para nada. Que piensa que no le va a ser útil. Que prefiere estar en la calle sin hacer nada, delinquiendo.”

En otra reflexión Ainara comparte: “si haces algo mal está bien que te regañen o que te castiguen. Pero es que hay a veces que es que todo está mal, todo lo que haces está mal, y a mí pues me sienta muy mal porque digo: ‘es que parece q no valgo para nada, que todo lo que hago está mal’.”

Y es que si durante toda tu vida académica lo único que has oído es que eres un mal estudiante, empiezas a obsesionarte con querer salir cuanto antes de ese territorio en el que te sientes tan mal. La meta es, entonces, empezar a trabajar, a ganar dinero pronto. En este proyecto educativo se sabe de este estado mental del chico por lo que se le motiva con unas prácticas laborales en una empresa al final del curso. Unas prácticas supeditadas a su rendimiento y evolución durante el año.

Los alumnos están implicados en estas prácticas y los profesores les acompañan a las entrevistas para darles apoyo.

En el vídeo también se habla del programa ADRIS, que también me ha parecido muy interesante. Dos trabajadores sociales van a las casas, al entorno, de los chavales que están más perdidos y que no se acercan a los centros de la fundación.

Este vídeo me ha parecido muy interesante y creo que hace reflexionar. Os recomiendo verlo.

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